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El 8 de Marzo todos reivindicamos la igualdad de género. Sin embargo, la sociedad continúa castigando la maternidad y no reconoce su valor.

FANUCOVA (Federación de Asociaciones de Familias Numerosas de la Comunidad Valenciana), con motivo del Día Internacional de la Mujer, hace un llamamiento tanto a las instituciones políticas, empresas y a la sociedad en general para lograr un mayor reconocimiento a la mujer en su doble faceta de madre y trabajadora para que la maternidad no sea castigada sino valorada como un aporte añadido fundamental para la sociedad en forma de capital humano.

Por ello, desde FANUCOVA queremos reconocer el valor de la mujer como “dadoras de vida” y que este no sea visto como un inconveniente a la hora de incorporarse a la vida laboral. Porque nuestro papel no es únicamente ese y de nosotras, las madres trabajadoras, también depende el desarrollo de la sociedad.

Por ello “no se entiende que el Gobierno, las empresas y la sociedad abanderen cada vez más la lucha por la igualdad de género, defiendan a la mujer en su Día Internacional y no apoyen con medidas reales la maternidad. Porque las madres, y con mayor voz las madres de familias numerosas, se sienten olvidadas a la hora de conciliar la vida familiar y laboral, las empresas no muestran su apoyo real a la mujer flexibilizando sus horarios, facilitando el teletrabajo, financiando guarderías, etc.” explica M.ª Ángeles Fabrí, presidenta de FANUCOVA.

En este sentido nuestra presidenta ha hecho hincapié en que “la incorporación de la mujer al mercado laboral en muchas ocasiones nos limita más que nos desarrolla, puesto que trabajar fuera de casa y también dentro supone una renuncia constante y un mayor estrés producido por la sensación de no llegar a todo. Para que esta situación no se dé pasa por el apoyo real a las madres con ayudas económicas por parte de instituciones que ejercen el Gobierno, que las empresas muestren una mayor flexibilidad y una colaboración real por parte de las parejas.…

Además, otro de los grandes asuntos pendientes es la diferencia de retribución en función del sexo que hace que la mujer sea la que al final reduzca su jornada para el cuidado de los hijos e hijas. Reducción de la jornada que desemboca en una menor base de cotización durante un periodo de tiempo.

Finalmente, M.ª Ángeles Fabrí, considera que “el verdadero reconocimiento de la mujer estaría precisamente en poder trabajar en igualdad de condiciones que el hombre, cobrando lo mismo, cotizando lo mismo… para que cuando llegara la decisión de quién “se queda en casa cuidando a la prole” no sea una decisión económica sino consensuada en igualdad de condiciones. No se trata de pedir más por menos, sino lo mismo por lo mismo. Esa es la verdadera igualdad, así que aquí tenéis las asignaturas pendientes para alcanzar la tan ansiada, por todos, igualdad de género”.

MEDIDAS CONCRETAS DE APOYO Y RECONOCIMIENTO A LA MATERNIDAD

  • Puesta en marcha de campañas de sensibilización que reconozcan el valor de la maternidad y fomenten la corresponsabilidad en los hogares.
  • Puesta en marcha de políticas y ayudas concretas que fomenten la conciliación e incentiven a aquellas empresas que las propicien.
  • Compensación de las reducciones de jornada en el cálculo de las pensiones para las madres trabajadoras de manera que compensen su dedicación dentro y fuera del hogar.
  • Subvenciones para las empresas que contraten a madres de hijos menores de 3 años.
  • Prestación universal por hijo a cargo, para todas las familias, sin límite de renta, como existe en la mayoría de los países de Europa, fomentado de este modo una auténtica política familiar.
  • Ampliación de la baja de maternidad, hasta 6 meses.
  • Creación de una excedencia de maternidad, de 6 meses de duración, remunerada con un 60 % del salario.
  • Prestación por nacimiento del tercer hijo, universal y directa, igual que la que existe por parto múltiple.
  • Universalización de la “paga” de los 100 euros, para que llegue a todas las madres con hijos de 0 a 3 años. Actualmente solo la perciben las mujeres que trabajan fuera de casa, independientemente de su situación familiar, económica, etc., y se discrimina a las amas de casa y a las mujeres que están en paro.
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